Introducción
1939-1945
Segunda Guerra Mundial
PIB
Deuda
Poder de Paridad de Compra
1.1 Filosofías de la calidad
Definición
A
Debido al proceso de cambio
acelerado y de competitividad global que vive el mundo, en que la
liberalización de las economías y la libre competencia vienen a caracterizar el
entorno empresarial, es precisamente donde surge la filosofía de la Calidad
Total que se proyecta como un nuevo sistema de gestión empresarial y factor de
primer orden para la competitividad de las empresas.
Definición
B
Filosofías modernas de gestión de la calidad
Todas las sociedades han asignado dentro de su
círculo de costumbres y hábitos de comportamiento una serie de paradigmas que
delimitan el proceder de sus integrantes, estos lineamientos también se aplican
dentro de las empresas, el cambio de alguna de estas normas puede ser la clave
para no dejar de tener vigencia en el mercado.
La calidad está actualmente reconocida como un
concepto clave en la competitividad de las empresas en el mercado, la ideología
de crear valor es el punto de partida de la administración empresarial vigente,
por ello es de gran importancia para la nueva generación de analistas y
profesionales en esta área el conocer las últimas filosofías de gestión en
cuanto a este tema se refiere.
Los análisis de los puntos frente a la calidad
se resumen en las diferencias de opinión expresadas en las cuatro principales escuelas
de gestión de la calidad: Juran, Deming, Crosby y el Enfoque Japonés, en las
cuales se basan los aspectos más importantes de este escrito.
Jurán
Esta escuela hace énfasis en que, si en la
empresa la calidad se incrementa, los costos de control se incrementan y los
costos de las posibles fallas disminuyen, por ello es necesario implementar un
cierto tipo de controles que no afecten el normal desarrollo de la actividad,
teniendo como objetivo primordial encontrar el nivel de calidad que minimice el
costo total de la calidad.
Deming
En esta doctrina se centra en los costos de las
fallas externas en la producción y comercialización y por ende la resultante
pérdida de clientes. Esto implica que los costos de calidad son innecesarios y
el propósito a perseguir es tener cero defectos.
Crosby
El fundamento de esta escuela se basa en que el
costo de calidad se minimizará haciendo las cosas bien la primera vez, todas
las desviaciones posteriores incrementarán los costos y se harán insostenibles,
la intención como en la anterior escuela es tener cero defectos.
Enfoque japonés
Este último tiene sus raíces cimentadas en la
mejora de la calidad de vida de los productores, consumidores e inversores, el
objetivo es una mejora continua hacia la perfección utilizando el coste de
calidad.
Calidad = Éxito
El modo de hacer las cosas, las circunstancias
y las condiciones que nos llevan a ocupar un lugar importante dentro de la
sociedad es lo que en realidad le da importancia y validez a las tareas que se
realizan en la organización
Control de los costos
de calidad
El control que se hace sobre los costos, es la
base para el análisis de la gestión de calidad, los paradigmas frente a la
concepción de empresa han ido cambiando, esto hace que el «Enfoque Tradicional»
sobre la gestión que afirma que las equivocaciones son inevitables y que resulta
demasiado caro rectificar todos los defectos, por ende siempre el último error
es el más caro de detectar y corregir, esto ha sido desechado por la
administración actual, los traspiés que se presentan dentro de la actividad de
la organización debe analizarse la causa de los errores, analizarlos y
emprender acciones para remediarlos, esto tiene su fundamento en que el costo
total va disminuyendo hasta que se elimina el ultimo error.
Por lo anteriormente dicho es necesario hacer
una comparación de los tipos de producción (Just in Time y Tradicional) que se
presenta en las organizaciones para determinar cuáles de los costos son los que
se le imputan a la calidad.
Producción «Just in
Time» o Justo a Tiempo
Tiene como objetivo un procesamiento continuo,
sin interrupciones de la producción, minimizando el tiempo total necesario
desde el comienzo de la fabricación hasta la facturación del producto.
“El tiempo
total para un producto es igual al tiempo de proceso”
Comparación
del just in time con la producción tradicional:
JUST IN
TIME
|
P/N
TRADICIONAL
|
Sistema
pull-through
|
Sistema
pull-through
|
Inventarios
insignificantes
|
Inventarios
significativos
|
Células
de producción
|
Estructura
departamental
|
Mano de
obra interdisciplinaria
|
Mano de
obra especializada
|
Control
de la calidad total
|
Nivel
de calidad aceptable
|
Servicios
descentralizados
|
Servicios
centralizados
|
El análisis de los costos de
producción está íntimamente ligado con la implementación de un sistema de
gestión de la calidad total.
Para optimizar los costos de
producción se puede recurrir a diferentes procesos a continuación se presenta
uno de los más conocidos.
El Benchmarking
Es un proceso continuo de medida
de los productos, servicios y procesos en relación con los competidores más
fuertes, o aquellos considerados como líderes mundiales en sus sectores.
Es la búsqueda de las mejores
prácticas de las empresas que conducen a un rendimiento superior, es una
oportunidad para que una organización aprenda de las experiencias de otras.
Tipos de Benchmarking
Interno: Compara las operaciones
internas entre las distintas unidades de negocios.
Competitivo: Hace una comparación entre
competidores utilizando el producto. (innovación, estrategias).
Funcional: Se realiza una comparación
entre las funciones dentro del mismo sector.
Genérico: Compara las funciones o
procesos de los negocios, con independencia del sector (Cambio en la cultura
organizacional).
Funcionamiento del Benchmarking
Benchmarking conducido por el
coste:
Compara aspectos del rendimiento
con los competidores, generalmente utilizando consultores como intermediarios.
Reduce costo y se alcanzan mejoras incrementales. (outputs).
Benchmarking conducido por
procesos:
Es un proceso continuo y con mejora
continua, el enfoque es sobre el socio y no se opera una reducción de costos
(razones)
Para no quedarse atrás de las
nuevos modelos organizacionales se debe en primera instancia cambiar el modo de
ver nuestra empresa y todos los factores que influyen dentro de su
funcionamiento, significa «comenzar de nuevo”, es la revisión fundamental y el
rediseño radical de los procesos para alcanzar mejoras en medidas criticas de
rendimiento tales como costos, calidad, servicio y rapidez, después hay que
centrarse en los procesos fundamentales y naturales del negocio no en sus
secciones, ni en otras unidades organizativas aplicando los criterios de los
procesos que se encuentran en mayores dificultades, cuales son las que ejercen
mayor impacto y por último qué procesos son más apropiados para la nueva forma
de producción y su gestión.
Las filosofías permiten
introducirse en un proceso de mejora continua, motivándola
para redescubrir el enorme potencial del ser humano y su aplicación
en el trabajo bien hecho, con los consecuentes beneficios a la sociedad. Ayuda
a reencontrar el sentido del trabajo individual y grupal, la pertinencia de
hacer las cosas bien desde la primera vez, conocer el costo de la no calidad,
comprender el enfoque preventivo sobre el correctivo, entender que la calidad
no es un problema sino una solución. Ubicar al nuevo líder como facilitador de
las condiciones de trabajo, resalta la importancia de tener un sistema sólido
que permita “aterrizar” y mantener la motivación de todo el personal de una
organización. Y finalmente busca la revalorización y dignificación del trabajo.
1.2
Objetivos de la calidad
Los
objetivos de calidad son requerimientos del estándar ISO 9001 pero
¿Por qué? y ¿Para qué son? Y aunque las respuestas a estas preguntas pueden ser
interesantes, una cuestión más importante es ¿Cómo se pueden escribir buenos
objetivos de calidad para que puedan ser beneficiosos para tu compañía? En
resumen, los objetivos de calidad pueden ser la mejor manera de destacar los
elementos clave de la Política de Calidad y encontrar un eje central para los esfuerzos de las
personas en la organización para trabajar hacia la mejora. La mejora es,
después de todo, la razón clave por lo que una compañía implementa un Sistema
de Gestión de Calidad.
Objetivos de calidad: El qué y el por qué
Los
objetivos de calidad son el principal método usado por las compañías para
enfocar los propósitos desde la Política de Calidad en planes para la mejora.
La Política de Calidad es creada teniendo en mente los requerimientos del
cliente, por tanto, los objetivos de calidad están ligados a los requerimientos
del cliente a través de la política de calidad. Los objetivos de calidad toman
los propósitos indicados en la Política de Calidad para conseguir la mejora,
para lo cual será necesario desarrollar planes.
Por ejemplo,
si la Política de Calidad de un fabricante de reproductores ha identificado una
necesidad de cliente para una entrega just-in-time sin defectos y con los
requerimientos más importantes, el propósito establecido en la Política de
Calidad podría ser: “Entregar reproductores a nuestros clientes cuando sea
necesario, sin defectos, y en cualquier momento.” Esta empresa podría tener por
tanto dos Objetivos de Calidad: siendo el primero tratar de mejorar el tiempo
de entrega y el segundo tratar las piezas defectuosas que puedan ser enviadas
al cliente. El primer objetivo podría ser: “mejorar los tiempos de entrega
entre un 90%-95% el próximo año” y el segundo podría ser: “reducir los errores
de un 4% al 3% el próximo año”. De esta manera, la mejora derivada de los
Objetivos de Calidad está directamente relacionada con las necesidades del
cliente.
Estos
objetivos de calidad tendrían que ser comunicados a cada uno de los niveles de
la organización con los respectivos objetivos y planes para cada nivel para
ayudarles a conseguir el propósito global planificado. Si en tu organización
utilizan un cuadro de mando integral, este puede ser un buen formato para la
comunicación de los objetivos de calidad.
Los
objetivos deben ser establecidos para los diferentes niveles de la
organización, incluyendo los objetivos para el producto (ejemplo: para un
objetivo para todo el Sistema de Gestión de la Calidad, podrían existir
objetivos individuales para el producto o proceso que soporta el objetivo
general). Estos objetivos de producto o proceso son a menudo conocidos como
Indicadores Clave de Desempeño (o en inglés “Key Performance Indicators –
KPI”). Mediante la utilización de KPIs que la compañía ha identificado como
indicadores importantes para el correcto funcionamiento de los procesos, los
objetivos generales para la mejora del Sistema de Gestión de la Calidad son más
fáciles de medir.
Cómo hacer que los objetivos de calidad trabajen para ti
Después de decidir qué cosas se van a
monitorear, medir y mejorar, lo importante es desarrollar Objetivos de Calidad
efectivos para hacer frente a lo que se necesita mejorar. Los objetivos
deberían ser diseñados para ser E.M.A.R.B. (Específicos, Medibles, Alcanzables,
Realistas y Basados en el tiempo), y deben tener relevancia en todos los
niveles de la compañía, lo cual significa que cada empleado debe entender cómo
su trabajo apoya los objetivos de calidad. Para ello, debe de ser abordado lo
siguiente:
Específico. Para los mejores
resultados, un objetivo tiene que ser claro y específico. En lugar de decir
“para mejorar la inconformidad de un producto”, un Objetivo de calidad
específico sería “reducir las inconformidades en la línea de producción”, si la
línea de producción está mostrando datos en los que se puede comprobar que es el
área que da más problemas de inconformidades de productos.
Medible. Si un objetivo no puede
ser medido, ¿Cómo sabrás si lo has alcanzado? Para establecer un Objetivo de
Calidad efectivo, este tiene que ser medible, lo cual significa que tener un
objetivo como este “reducir las inconformidades de un 15% a un 5%” es mucho más
efectivo que “mejorar la calidad de los productos”. Puedes medir los
defectos que se están produciendo, y de esta forma desarrollar planes para
reducir el número de defectos, pero ten en cuenta que una medida débil de
“calidad” es más efímera y más difícil para planificar mejoras.
Alcanzable. Para que un objetivo
sea alcanzable primero tiene que ser creado y aprobado por la alta dirección.
Una vez que la dirección acuerda el objetivo este tiene que ser comunicado a
cada nivel de la organización donde será requerido implementar los planes para
alcanzar el objetivo, y las personas en estos niveles de la organización tienen
que acordar que el plan sea alcanzable. Sin esto, los objetivos no
servirán para lograr los propósitos y el plan puede estar condenado al fracaso.
Realista. Estableciendo un
objetivo realista será más sencillo para poder venderlo en tu organización. Si
le dices a tus empleados que quieres reducir los defectos de un 50% a un 2%, no
serán capaces de ver cómo puede ser esto posible, especialmente si los planes
en torno al objetivo no son compatibles con la mejora. Es mejor establecer
metas realistas que poco realistas y que siempre caigan por debajo de las
expectativas.
Basado en Tiempo. Para ser verdaderamente
efectivo, un objetivo necesita tener un tiempo asociado con él. Decir “reducir
inconformidades en la línea de producción de un 15% a un 5% en el próximo año”
permite una mejor planificación, dado que un plan necesita tener fechas para
poder ser adecuadamente supervisado. De nuevo, teniendo el tiempo asociado, se
podrá monitorear y hacer un seguimiento sobre cómo de cerca están tus metas de
ser alcanzadas.
Estableciendo los objetivos de calidad
El último paso requerido a la hora de
implementar los Objetivos de Calidad es estar seguros de que no solamente han
sido comunicados a las partes relevantes individuales, también de que han
entendido su implicación. Si el objetivo es “reducir las inconformidades en la
línea de producción del 15% al 5% en el próximo año”, los empleados trabajando
en la línea de producción tienen que entender no solamente lo que dice el
objetivo, también como será medido, qué planes se pondrán en marcha para
hacerlo, y cómo afectarán los planes. La mejora no se consigue teniendo planes
secretos, sino teniendo personas responsables para el proceso involucrado en la
mejora de su funcionamiento y trabajo. Esto no solo mejorará el proceso,
también mejorará la moral y fuerza de los empleados.
1.3
Fundamentos de control
de la calidad
Estos Fundamentos para la Gestión de la Calidad que
dan sentido a la implementación del Sistema de Gestión de la Caildad bajo los
requisitos de la norma ISO 9001:2015 son los siguientes:
1.- Enfoque sistémico de la calidad
La aplicación de la calidad a través del Sistema de
Gestión de la Calidad ayuda a la organización a:
- Analizar
los requisitos de
los clientes.
- Definir el conjunto de procesos que posibilitan que los
productos ofrecidos sean aceptables.
- Controlar tales procesos.
Además, conviene señalar que la implementación de
un Sistema de Gestión de la Calidad aporta confianza a los clientes y
otras partes interesadas de la organización.
2.- Enfoque basado en procesos
El segundo de los Fundamentos para la Gestión de la
Calidad es el conocido como enfoque basado en procesos.
Este concepto engloba el conjunto de actividades
que permiten identificar y gestionar de manera sistemática todos los procesos
integrantes y sus interacciones, permitiendo mediante ello que la organización
pueda operar de manera más eficaz.
3.- Política y objetivos de la calidad
La política y objetivos de calidad marcan la dirección de la
organización.
Los objetivos deben ser coherentes, medibles y consistentes con
la política de calidad.
Además, tales objetivos deben ser compatibles con
los objetivos generales de la organización y el logro de los mismos contribuirá
de manera positiva al éxito de la organización.
4.- Papel de la Alta Dirección
Mediante la aplicación del liderazgo en base a los
requisitos que ISO 9001:2015 establece para los Sistemas de Gestión de la
Calidad, la Alta Dirección debe ocuparse de:
- Lograr que los empleados se involucren en la gestión del
Sistema de Gestión de la Calidad.
- Asegurar un eficaz funcionamiento del SGC.
Para desempeñar sus funciones, la Alta Dirección se
basa en los principios que recoge el mencionado estándar.
5.- Valor de la Documentación
La documentación ocupa también un papel muy
importante dentro de los Fundamentos para la Gestión de la Calidad, pues gracias
a ella es posible transmitir los propósitos y firmeza de las acciones.
Por tal motivo la acción de documentar no
debe verse como un objetivo en sí, sino como una acción a través
de la cual la organización adquiere valor.
6.- Evaluación de los Sistemas de
Gestión de la Calidad
Los Sistemas de Gestión de la Calidad pueden ser
evaluados mediante auditorías, revisiones o autoevaluaciones.
Para la evaluación de los mismos, son cuatro las
preguntas básicas que buscamos responder:
- Si se ha identificado y definido de manera adecuada el proceso.
- Si se han establecido las responsabilidades.
- Si el personal cuenta con las competencias adecuadas.
- Si el proceso es eficaz para lograr los resultados que perseguimos.
7.- Mejora continua
El séptimo de los Fundamentos para la Gestión de la
Calidad persigue que la organización implemente una serie de prácticas
que permitan incrementar la satisfacción de sus clientes.
Para la consecución de la mejora continua, la
organización debe:
- Analizar la situación actual.
- Detectar la oportunidad de mejorar.
- Identificar opciones diferentes para el logro de los objetivos.
- Elegir entre tales alternativas.
- Implementarlas.
- Hacer la pertinente evaluación de los resultados.
- Ejecutar los cambios que sean necesarios.
La comprensión de estos Fundamentos para la
Gestión de la Calidad es una parte importante para lograr una gestión eficaz de
nuestro Sistema de Gestión de la Calidad ISO 9001:2015.
1.4
Filosofías
administrativas





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